Historia del clubhomenoticias

Las embarcaciones del club a lo largo de su historia

A lo largo de su historia, el Club de Pesca Punta del Este ha utilizado embarcaciones para llevar adelante su actividad social recreativa. Durante el último medio siglo, la “Sol y Ríos” ha estado al servicio de la institución, pero también existieron otras que repasamos en este artículo.

Las primeras épocas

Desde sus primeros años el club organiza actividades de pesca de embarque para sus socios aún sin contar con una embarcación propia.

En 1945 ya había sido ofrecida una lancha al club que no pudo ser adquirida por escapar a las posibilidades económicas de aquel entonces, cuando recién cumplía un año de vida. Es por ello que durante años se debió recurrir al alquiler como forma de poder brindar el servicio. La primera referencia a excursiones de pesca de embarque para los asociados se registra en diciembre de 1948. La Comisión Directiva le dedica al tema varios párrafos en los Libros de Actas, en los que se consignan detalles sobre los lancheros consultados, lo que cobraría cada uno de ellos, el costo de cada salida, el reglamento a aplicar, los horarios a cumplir, la impresión de los boletos de embarque y su lugar de venta.

El “Guará” y “El Nipa”

Es recién en abril de 1956 que el Sr. Juan B. Fernández vuelve a reflotar en Comisión Directiva la idea de la embarcación propia que había surgido 11 años antes. No obstante, sobre fines de ese año, el presidente del Concejo Departamental de Maldonado, Procurador Martín S. Marzano, ofrece en préstamo un lanchón llamado “Guará” para quedar “bajo el cuidado y contralor de este Club”, con capacidad para seis personas (se realizarían ajustes posteriores para admitir hasta doce pasajeros) y con el que se llegarían a realizar hasta cuatro excursiones diarias de pesca. La contrapartida de este préstamo era que el club pusiera esta embarcación a disposición en los casos en los que hubiera que realizar tareas de salvataje. El primer patrón de la Guará fue el Sr. Ramiro Pereira.

“El Nipa” en plena navegación

En una oportunidad, un grupo de pescadores entre los que se encontraba presente el futuro presidente del club, Don Rodolfo Wild, estaba pescando en el Guará cuando de repente una densa niebla se posa sobre el mar dejándolos durante varias horas sin saber exactamente dónde estaban en algún punto entre la Isla de Lobos y la península de Punta del Este, lo que motivó a que el propio Wild donara en 1958 una brújula para evitar situaciones similares.

Esta embarcación presenta sin embargo muchos problemas desde que comienza a utilizarse y la Comisión Directiva de la época se abocaría rápidamente a buscarle un recambio de esta embarcación.

“El Nipa” llegando a la Isla Gorriti

En 1958 el club adquiere al Sr. Juan Alberto Gorlero la que sería la primera embarcación de su propiedad. “El Nipa” (o “El Nipas” según varios documentos del club, pero en fotos se ve el nombre escrito en el casco sin la “S”) fue utilizada durante casi una década para las actividades de pesca de embarque del club. Quién más activo estuvo en las gestiones para posibilitar esta compra fue el vicepresidente y capitán, Don Francisco Cruz Huet. En enero de 1962 se publica el primer reglamento de a bordo de El Nipa, que recogía en un texto todas aquellas aplicaciones del mejor criterio disponible para las situaciones que iban emergiendo en la práctica. Lamentablemente, los problemas de funcionamiento de esta empezaban a ser cada vez más evidentes, con frecuentes reparaciones y un elevado costo de mantenimiento, a lo que se sumaban además otras cuestiones como la conducta del patrón. Para 1966, los frecuentes problemas mecánicos con esta embarcación la mantendrían mucho tiempo fuera de servicio y motivarían la consideración de la Comisión Directiva de su sustitución. Mientras tanto, en 1967 Rodolfo Wild pone su lancha a disposición del club para la práctica de pruebas internas y otras actividades.

Llega la “Sol y Ríos”

En paralelo, el club se encontraba en proceso de venta de un terreno de unas seis hectáreas en Punta Ballena, que los miembros de la primera Comisión Directiva con gran visión de futuro habían adquirido en 1946 y que en esas dos décadas se habían valorizado mucho.

La “Sol y Ríos” en sus primeras épocas, aún sin lucir la insignia del club

Tan es así que ese año se consigue vender los terrenos y dejan en las arcas del club una suma cercana al medio millón de pesos de aquella época, que son colocados en moneda fuerte para protegerlos de una devaluación en años en los que la inflación venía en aumento, a la espera de ser utilizados para las obras de ampliación de la Sede Social. Sin embargo, una Asamblea General resolvería poco tiempo después una transposición de rubros para poder aplicar estos fondos para la compra de una nueva embarcación.

La “Sol y Ríos” regresando a puerto

Es entonces que a finales de 1967 y tras una importante actuación del directivo Sr. Jorge Lena, el Club de Pesca de Punta del Este adquiere al Sr. Luciano Clavijo la embarcación “Sol y Ríos”, una barcaza de madera de 11,45 metros de eslora, 3,58 metros de manga, 1,24 de puntal, calado de popa de 1,30 metros, 12 toneladas de peso y motor Diesel de 95 caballos. El Sr. Clavijo (apodado “Keke”) años más tarde sería contratado como Patrón de esta embarcación que el club le compró a él, pero en aquel momento se contrataba al Sr. Juan Negrón como primer Patrón de la Sol y Ríos.

Competencia de pesca de embarque en la “Sol y Ríos” en los años setenta

Una anécdota digna de mencionar es que, estando en el varadero antes de ser botada, se detecta un corte intencional realizado en el caño de agua de la embarcación que de no haberse percibido hubiera podido significar el hundimiento de la Sol y Ríos. También le fueron aflojados los tornillos de la platina. Por fortuna se detectó antes de que pudiese ocasionar ese tipo de consecuencias y se realizó la denuncia correspondiente ante Prefectura de Maldonado, aunque nunca se pudo saber a ciencia cierta los motivos del aparente y misterioso sabotaje.

El 11 de noviembre de 1967 la “Sol y Ríos” es finalmente botada para ser puesta al servicio del club. En aquel primer año se invirtió en varias mejoras, se le incorporaron dos equipos de radio receptor/transmisor y se le agregó el baño. El socio Sr. Juan Carlos Tamburini dona un chinchorro para la “Sol y Ríos” que se denomina “El Sarguito”.

La “Sol y Ríos” en 2000

Mientras tanto, la venta de El Nipa continuaba siendo un dolor de cabeza para el club. A los dos años de haber entregado a un taller mecánico el motor para su reparación, se resuelve exigir las piezas para buscar alguna otra alternativa, pero estas no son entregadas y esto da origen a un conflicto dura años sin que se pudiera lograr recuperar las piezas faltantes. En estas condiciones, sin que se hubiese terminado el trabajo y superados por la desidia del mecánico, la Comisión Directiva vende El Nipa solo por el valor de su casco en 1971.

La Sol y Ríos pasa a ser a partir de ese momento la única embarcación del club y desde entonces, ha sufrido diversas modificaciones en el casco y motor. En 1977 se compra un motor “Leyland”, de 114 caballos de fuerza y en 1992 este motor se cambia por otro más moderno, de marca MWM de seis cilindros, de 130 caballos de fuerza y 3.000 revoluciones por minuto, y que es el que actualmente se encuentra en funcionamiento en la embarcación. En el año 2004 se realiza una remodelación total de la embarcación que se financia parcialmente con una campaña de socios vitalicios. Se desarmó por completo todo el interior del casco, y únicamente las cuadernas originales fueron mantenidas. Se colocaron baos nuevos hechos en curupay, se hizo la cubierta de madera completamente a nuevo, con candeleros torneados y unidos por lingas de acero. Se redujo el ancho de la cabina y se colocaron bancos nuevos para mayor comodidad de los pescadores. La obra de carpintería estuvo a cargo de Eduardo Méndez, quien era por entonces pescador federado del club y múltiple campeón nacional de pesca, entre otros títulos logrados con nuestra institución. Este proyecto le valió además la distinción de ser designado como socio honorario del club.

Ideas y proyectos

A diferencia de sus antecesoras, la Sol y Ríos gozó de una longevidad sorprendente en la vida del club. Sin embargo, desde que se adquirió ya se pensaba en que el club iría a necesitar una embarcación con otras prestaciones.

La “Sol y Ríos” en 2015

Prueba de ello es que, en la Asamblea del 17 de diciembre de 1968, tan solo un año después de haber entrado en funcionamiento, se aprobaba la puesta en venta de la Sol y Ríos, transacción que se llevaría adelante “únicamente, si se compra una mayor”, según reza el Libro de Asambleas.

En 1992, la Comisión Directiva presidida por el Sr. Miguel Cassarino estuvo procurando la adquisición de una embarcación brasilera de tipo “escuna” de dos mástiles y 20 metros de eslora, por valor de USD 100.000, pero no se llegó a concretar. Ya en el siglo XXI, sucesivos equipos de Comisión Directiva han continuado analizando alternativas para dotar al club de una embarcación más moderna que además de ofrecer mejores prestaciones pueda operar de modo más eficiente reducir los costos de funcionamiento y mantenimiento, que con el paso del tiempo se van incrementando por el desgaste.

Mientras tanto y como si estuviera ajena a todos esos murmullos, la Sol y Ríos continúa operativa y ya lleva sirviendo al club por más de medio siglo, con varias generaciones de pescadores habiendo navegado con ella.

 

Fuentes:
Bengochea, José E.: Libro del Cincuentenario del Club de Pesca Punta del Este, 2000.
Revista El Sarguito, Club de Pesca Punta del Este, 2000-2001.

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