
La historia del Club de Pesca Punta del Este reconoce en Lauro Pereira a su primer gran campeón y a una de las figuras más completas de su etapa inicial. Su trayectoria, que se despliega con fuerza desde los años fundacionales, combina tres dimensiones que lo convierten en un protagonista excepcional: excelencia competitiva, compromiso social e involucramiento dirigencial. En él no solo se forja el primer gran campeón del club, sino también un modelo de pertenencia que marcaría a generaciones posteriores.
Su presencia aparece desde los primeros años de vida institucional. Ya en agosto de 1944, apenas meses después de la fundación, el club ya le rinde un homenaje, por una actuación sobresaliente en una de las fechas del Campeonato Nacional, donde habría alcanzado 205 piezas en una jornada. Este dato temprano no solo evidencia su nivel, sino también el impacto inmediato que genera dentro de la comunidad del club.
El punto de consagración inicial llega en junio de 1946, cuando logra uno de los hitos más extraordinarios de la historia de la pesca deportiva hasta entonces: obtiene un récord mundial en la modalidad “flor”, capturando 503 piezas en dos horas –a un ritmo superior a cuatro piezas por minuto– y con el mismo anzuelo. La magnitud de este logro trasciende al club, generando reconocimiento de instituciones de pesca de todo el país, y posicionando tempranamente al Club de Pesca Punta del Este en el mapa deportivo nacional.
Pero su figura no se limita a los récords. También aparece asociada a gestos que reflejan carácter y compromiso. En un episodio posterior ese mismo, participa en el rescate de un pescador en la Escollera Oeste, arriesgando su vida, lo que evidencia una dimensión humana que complementa su perfil competitivo.
Hacia finales de la década de 1940, su dominio es ya incuestionable. En 1949, las actas de la época señalan que él es quien “recoge más trofeos”, en un contexto donde la reiteración de ganadores comienza a ser tema de conversación entre los socios. Este dato es clave: Pereira no solo gana, sino que establece una hegemonía deportiva en los primeros años del club.
Ese mismo año, su participación en la vida social es igualmente destacada. En los festejos por la obtención del predio de La Pastora, el 20 de agosto de 1949, colabora activamente en la organización, aportando alimentos para la cena y participando en un evento que combina institucionalidad y camaradería. Este tipo de intervenciones muestran a un Pereira plenamente integrado a la vida del club en sus años iniciales, más allá de la competencia deportiva.
El año 1951 marca uno de los momentos más brillantes de su trayectoria. En enero, gana por cuarto año consecutivo el concurso correspondiente a la Copa “Alejandro Nácere” con 21 piezas, ya disputado en el muelle de La Pastora. Pocos meses después, el 12 de marzo, en el marco de un concurso celebrado en ocasión de la colocación de la piedra fundamental de la sede social, vuelve a imponerse en el concurso de embarque obteniendo 53 piezas, en una jornada de gran relevancia institucional.
Ese mismo año alcanza su consagración máxima a nivel nacional. En junio de 1951, en Montevideo, representando a club, se corona Campeón Nacional al obtener el primer puesto en el torneo que aún mantenía la modalidad de competencia individual. Este título es referenciado en el Libro del Cincuentenario del Club de Pesca Punta del Este de José E. Bengochea como la “primera perla de un resplandeciente collar”, expresión que resume brillantemente la importancia del logro como la piedra fundamental de la gloriosa historia deportiva que escribiría el club en los años siguientes.
En un gesto de profundo simbolismo, tras ese inmenso hito, dona al club la caña con la que obtuvo el título, acompañada de una reseña de su historia, reafirmando su vínculo con la institución.
Al año siguiente, en 1952, vuelve a marcar un jalón en la historia de la pesca deportiva al establecer un nuevo récord en la Escollera Oeste con 262 piezas, superando registros anteriores. Su capacidad de rendimiento en distintas modalidades y escenarios refuerza su condición de pescador completo. En este mismo año gana por quinta vez consecutiva la Copa “Alejandro Nácere” (su último título en esta competición y su sexto en el historial, récord del torneo hasta el día de hoy).
En paralelo, su participación institucional se profundiza. En septiembre de 1952, es designado como primer “Inspector de Semana” del Club, rol vinculado al control del funcionamiento del bar y restaurante, lo que evidencia la confianza depositada en él también en aspectos de gestión.
Durante 1953 y 1954, su influencia se extiende al plano organizativo. En 1953, dirige el Primer Torneo del Tiburón, colaborando en su estructuración y desarrollo. En 1954, vuelve a asumir responsabilidades en la dirección de concursos y se consagra campeón por equipos en el Primer Concurso Federal de Tiburón (5 de diciembre de 1954), representando al Club junto a Rubén Borges.
Ya en esta etapa, su figura trasciende lo individual: es competidor, organizador y referente técnico.
Su reconocimiento institucional se mantiene a lo largo del tiempo. En 1969, en el marco de las Bodas de Plata del club, recibe un trofeo recordatorio en homenaje a los pescadores, personalizando en su figura el reconocimiento colectivo. Cabe consignar que para ese entonces Lauro Pereira ya se encontraba alejado de la pesca competitiva y que el club ya era tricampeón nacional de pesca, con múltiples campeones de la talla de Eulalio Giménez, Rodolfo Wild, Alfredo Ruiz, y el propio Raúl Freddy Rivero, que ya para ese entonces era bicampeón nacional y empezaba a proyectarse como la gran figura del futuro. Con todo y con eso, Lauro fue el elegido en esta ocasión tan especial para la institución para representar en su persona a todos los competidores, dando aún más dimensión a su legado. Más aún, ese mismo año, el club decide que un trofeo del primer “Torneo Turístico” lleve su nombre, consolidando su condición de referente histórico.
Lauro Pereira fallece en 1992, siendo recordado como campeón nacional, recordista mundial y exdirectivo del club. Los homenajes institucionales incluyen un minuto de silencio en competencia nacional y gestiones para denominar con su nombre un punto emblemático de pesca (“Pozo de Lauro”), lo que evidencia la huella que dejó en la memoria colectiva. Más recientemente en el tiempo, se instauró la Copa “Lauro Pereira” que disputan anualmente los socios del club y que forma parte del calendario regular de torneos internos de pesca.
Palmarés de Lauro Pereira
Títulos en el Club de Pesca Punta del Este por equipos
- 1954 – Concurso Federal del Tiburón
Logros deportivos en el plano individual
- 1946 – Copa Alejandro Nácere
- 1946 – Copa Dr. Elbio Rivero
- 1947 – Copa Dr. Elbio Rivero
- 1948 – Copa Alejandro Nácere
- 1949 – Copa Alejandro Nácere
- 1949 – Copa Dr. Elbio Rivero
- 1950 – Copa Alejandro Nácere
- 1950 – Concurso de embarque Piedra Fundamental de la sede propia
- 1951 – Copa Alejandro Nácere
- 1951 – Copa Dr. Elbio Rivero
- 1951 – Campeonato Nacional de Pesca
- 1952 – Copa Alejandro Nácere
- 1952 – Copa Dr. Elbio Rivero (en propiedad)
- 1952 – Torneo “Pascual Di Catterina”